¿Qué es el APV y cómo reduce tus impuestos en 2026?
Respuesta rápida
- El APV es un ahorro voluntario que mejora tu pensión y te da un beneficio tributario.
- Régimen A: el Estado bonifica un 15% de lo que ahorras (tope 6 UTM/año).
- Régimen B: rebajas tu base afecta a impuesto (tope 50 UF/mes, 600 UF/año).
- La clave es elegir el régimen correcto para tu nivel de renta.
Si eres profesional o ejecutivo y sientes que una parte importante de tu sueldo se va en impuestos, el Ahorro Previsional Voluntario (APV) es probablemente la herramienta más eficiente que tienes disponible. Bien usado, te permite pagar menos impuestos hoy y, al mismo tiempo, construir una mejor pensión para el futuro. En esta guía te explico, en simple, cómo funciona y cómo elegir bien.
¿Qué es exactamente el APV?
El APV es un ahorro adicional al 10% obligatorio que descuenta tu AFP cada mes. Está regulado por ley y puedes contratarlo en AFP, bancos, compañías de seguros y administradoras de fondos. Su propósito es doble: aumentar el capital para tu jubilación y entregarte un beneficio tributario mientras lo haces.
La gran diferencia respecto a un ahorro común es justamente ese beneficio tributario: el Estado te "premia" por ahorrar pensando en tu retiro. Ese premio puede tomar dos formas distintas, y aquí es donde muchas personas se equivocan.
Cómo el APV reduce tus impuestos: los dos regímenes
Al abrir un APV eliges entre dos regímenes tributarios. No hay uno "mejor" en abstracto: el mejor es el que se ajusta a tu tramo de renta.
Régimen A — bonificación del Estado
En el Régimen A el Estado aporta directamente a tu fondo una bonificación equivalente al 15% de lo que ahorras en el año, con un tope de 6 UTM anuales. No rebajas impuestos en tu declaración, pero recibes plata fresca sobre tu ahorro. Suele convenir a quienes tienen rentas más bajas o pagan poco impuesto a la renta.
Régimen B — rebaja de impuestos
En el Régimen B, lo que aportas rebaja tu base afecta a impuesto, con un tope de 50 UF mensuales o 600 UF anuales. En la práctica, pagas menos impuesto a la renta ese año. Mientras más alta es tu tasa marginal, más potente es este beneficio: por eso conviene a rentas medias y altas.
El error más común no es dejar de ahorrar, sino ahorrar en el régimen equivocado para tu nivel de renta.
Régimen A vs Régimen B de un vistazo
| Característica | Régimen A | Régimen B |
|---|---|---|
| Beneficio | Bonificación 15% del ahorro | Rebaja la base afecta a impuesto |
| Tope | 6 UTM al año | 50 UF/mes · 600 UF/año |
| Conviene a | Rentas bajas y medias | Rentas medias y altas |
| Al retirar (no pensión) | Se pierde la bonificación | Impuesto único sobre lo retirado |
¿Y el interés compuesto?
El beneficio tributario es solo la mitad de la historia. La otra mitad es el tiempo. Cada aporte que haces se invierte y genera rentabilidad, que a su vez genera más rentabilidad. Por eso, empezar antes —aunque sea con montos pequeños— suele tener más impacto que aportar mucho pocos años antes de jubilar.
¿Por dónde empezar?
Antes de abrir cualquier APV, vale la pena responder tres preguntas: cuánto impuesto pagas hoy, cuánto puedes ahorrar de forma sostenible y en cuántos años quieres jubilarte. Con eso se define el régimen y la institución adecuada. Es una decisión que, bien tomada una vez, trabaja a tu favor durante años.
Si quieres, lo revisamos juntos: en una evaluación gratuita calculamos qué régimen te conviene y cuánto podrías estar optimizando.